lunes, 20 de febrero de 2012

Minería en Abra Pampa, contaminación en la Siberia Argentina

Condiciones Laborales Informe II: Minería en Abra Pampa, contaminación en la Siberia Argentina

[Qué trabajador se va a meter en un lugar sabiendo que se está Intoxicando? Informe II]

Recuerdo que en mi breve paso por Abra Pampa quedé pasmado por la sensación de desolación que me produjo el pueblito. Mi sorpresa fue mucho mayor cuando me enteré que el sobrenombre de Abra Pampa era “La Siberia Argentina” por las duras condiciones geográficas que presenta. Pensé que sería difícil vivir y sobrevivir en esas condiciones, pero cuando me puse a averiguar un poco más descubrí algo mucho peor: Abra Pampa sufrió una de las mayores catástrofes ambientales de la Argentina debido a la contaminación producida por la Industria Minera.

Algunos datos de Abra Pampa

Abra Pampa, con 12,000-13,000 habitantes, es uno de los pueblos más pobres en una de las provincias más pobres de Argentina: Jujuy. La mayoría de los pobladores se identifican como Kolla, aunque el estado no respeta su identidad y mucho menos sus costumbres y creencias. Como sabemos la relación de los pueblos originarios con el medioambiente es de un profundo respeto, lo que contrasta con el caso de contaminación que sufren día a día. La pobreza afecta aproximadamente al 60% de la región que posee un nivel de desempleo cercano al 70%. En estas condiciones, las familias dependen de planes sociales, empleos en el sector público y algunos empleos en minas cercanas. Estas actividades principales las complementan con trabajos de agricultura familiar y arreo de ganado.

Abra Pampa sufre por falta de cloacas, no tiene depósito de aguas residuales y tampoco tiene instalaciones para tirar la basura. Tanto la basura como los residuos cloacales se depositan a metros del poblado, sumando más problemas ambientales a la contaminación sufrida por los tóxicos vertidos por la Minería. Las compañías mineras (ej: Mina Aguilar; Mina Pirquitas) proporcionan una de las pocas fuentes de empleo para los residentes locales. Los residentes de la región usualmente sienten que están forzados a comprometer el bienestar físico de las comunidades expuestas a los riesgos sanitarios asociados con la minería, a cambio de un número mínimo de trabajos locales y la oportunidad de proveer alimento a sus familias.

Jujuy, y en particular las regiones cercanas a Abra Pampa, han sido históricamente el centro de la industria minera del país debido a su riqueza de minerales naturales. A pesar de estas riquezas y aunque los funcionarios continúen sosteniendo que la actividad minera de la Provincia es la base del desarrollo económico y de empleo local, su legado es el de afianzar la pobreza, la degradación ambiental y los riesgos sanitarios.

Metal Huasi

En 1955 se instaló en la zona céntrica, a sólo 3 cuadras de la plaza principal de Abra Pampa, la industria fundidora Metal Huasi. Durante sus casi 35 años de operación contribuyó al crecimiento inicial del pueblo, al que llegaban los desempleados de las minas que dejaban de funcionar en la zona, y a su subsecuente deterioro sanitario, ambiental y económico. Desde el principio de su actividad, las operaciones de Metal Huasi actuaron como una fuente de contaminación, exponiendo a los pobladores que residían cerca a niveles insalubres de contaminación por metales pesados.

A partir de 1979 comenzó a mermar la actividad de Metal Huasi, empleando menos gente, de manera eventual y por períodos más cortos, hasta que finalmente en 1987 cerró definitivamente. Según un informe realizado por la Clínica de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas, al cesar su actividad “una pila de entre 15 y 20 mil toneladas de desechos materiales pesados, de las cuales por lo menos 9 toneladas contenía altas concentraciones de plomo, había sido dejada en el centro del pueblo. Dos pilas más pequeñas fueron distribuidas en otras áreas del pueblo: al lado del arroyo Tabladitas y al lado de un lote vacío y el campo de fútbol del pueblo en el Barrio 12 de Octubre, ambos de los cuales causaron serios problemas de salud en el pueblo”. Es decir, a pesar del cierre de Metal Huasi, el pueblo tuvo que continuar sufriendo la contaminación ambiental y los problemas de salud que se derivan de ella por años.

Plomo en sangre

Los residuos tóxicos abandonados, debido a los fuertes vientos predominantes en la región, esparcen polvo tóxico de los desechos de plomo oxidado a lo largo y ancho de la comunidad diariamente, mientras que las lluvias de temporada causan que las toxinas se distribuyan por el pueblo. Los residentes de Abra Pampa informaron que viven con constantes dolores de cabeza y con dolores en sus huesos y articulaciones, un recuerdo físico casi permanente de la exposición diaria a los desechos de plomo que permanecen de las operaciones de Metal Huasi.

Según diversos estudios, más del 80% de los niños de Abra Pampa, la población más susceptible a los daños físicos y neurológicos que provoca el envenenamiento por plomo, viven con niveles de plomo en la sangre que exceden los estándares internacionales. Es de destacar que los médicos consignan que conforme avanzan los niveles de plomo en la corriente sanguínea, los sistemas de los órganos empiezan a dejar de funcionar y el cerebro, el hígado y los riñones conjuntamente sufren daños irreparables. A la larga, un nivel suficientemente alto de plomo en la sangre puede causar coma y hasta la muerte de la víctima. Además, en 2006 gracias a un estudio realizado por el Grupo de Investigación Química Aplicada (INQA) se demostró que hay una correlación directa entre la proximidad a la fundidora Metal Huasi y los niveles de plomo en la sangre, dando un nuevo elemento para comprobar el daño ambiental y a la salud de la minera.

Desde hace unos años se está tratando de limpiar el medioambiente de Abra Pampa con fondos proporcionados por el BID y fondos del estado nacional. Hay daños causados que son irrecuperables, tanto en el ambiente como en la salud de sus pobladores. Abra Pampa o la Siberia Argentina, entonces, nos dan un ejemplo claro de lo que produce la industria minera sin controles rígidos estatales y ,principalmente, sin controles ciudadanos. El afán de lucro desmedido condenó a muerte a muchos jujeños, dejó una marca irreversible en el medioambiente y plasmó en la práctica una vez más una política continua en Argentina: se privatizan las ganancias y se estatizan los gastos (política que mantuvo su continuidad más allá de los gobiernos de turno).

Luego de 35 años de funcionamiento Metal Huasi sólo dejó la imagen de desolación que pude percibir en mi llegada. Contaminación ambiental, miles de enfermos que no tienen los recursos para llevar adelante los tratamientos necesarios y un enorme gasto para el estado que debe “limpiar” sus residuos tóxicos son su herencia en Abra Pampa. La promesa de prosperidad nunca se convirtió en realidad y terminó por condenar a todo un pueblo.


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